Abordaje especializado del trauma con EMDR, avalado por la OMS
Hay experiencias que dejan huella. No siempre son grandes catástrofes: a veces el trauma viene de crecer sin sentirse suficientemente visto, querido o seguro. El trauma no es solo lo que te ocurrió, sino lo que ocurrió dentro de ti como consecuencia de ello. Y el apego, la forma en que aprendiste a vincularte con los demás desde pequeño, influye en cómo te relacionas contigo mismo y con el mundo adulto mucho más de lo que imaginamos.
Trabajo el trauma y el apego desde un enfoque especializado e integrador, utilizando técnicas como el EMDR —una de las terapias con mayor evidencia científica para el tratamiento del trauma— junto con trabajo corporal, regulación emocional y exploración de los patrones de apego. El objetivo no es solo reducir síntomas, sino transformar la forma en que el pasado sigue afectando al presente.
Este es un trabajo profundo que requiere tiempo, confianza y un vínculo terapéutico sólido. Mi formación específica en trauma con EMDR y mi experiencia clínica de más de 14 años me permiten acompañar estos procesos con la delicadeza y el rigor que merecen.
El EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es una terapia avalada por la OMS para el tratamiento del trauma. Permite acceder a recuerdos perturbadores y reprocesarlos de forma que dejen de generar malestar en el presente, sin necesidad de revivirlos de forma intensa. Funciona tanto en formato presencial como online, con adaptaciones específicas para la videollamada.
Para personas que sienten que su pasado sigue interfiriendo en su presente: relaciones que se repiten de forma dañina, dificultad para confiar en los demás, reacciones emocionales desproporcionadas, sensación permanente de alerta, vacío o desconexión. También para quienes han vivido experiencias traumáticas concretas —accidentes, pérdidas, violencia, abuso— y sienten que no han podido procesarlas del todo.
Sanar el trauma no significa olvidar lo que pasó. Significa que lo que pasó deje de tener el poder de condicionar tu vida hoy. Es un proceso que requiere valentía, pero también el acompañamiento adecuado. Si sientes que cargas con algo desde hace mucho tiempo y que por más que lo intentas no consigues dejarlo atrás, puede que sea el momento de abordarlo con apoyo especializado. Ese acompañamiento está disponible completamente online, desde cualquier lugar de España.
Abordaje especializado del trauma con EMDR, avalado por la OMS
Trabaja las raíces del malestar, no solo los síntomas
Permite transformar la forma en que el pasado afecta al presente
Enfoque adaptado a cada historia personal, con máximo respeto y delicadeza
Trabajo con patrones de apego que afectan a las relaciones actuales
Formación específica y continuada en trauma, apego y EMDR
El trauma psicológico es la respuesta interna a una experiencia que superó la capacidad de la persona de procesarla en su momento. No depende solo de la gravedad objetiva del evento, sino de cómo lo vivió cada persona. Hay traumas con T mayúscula —accidentes, violencia, abuso— y traumas con t minúscula, más silenciosos pero igualmente impactantes: crecer sin sentirse amado, vivir en un entorno impredecible o haber sido ignorado emocionalmente de forma repetida.
Sí. El EMDR ha sido adaptado con éxito al formato online y la evidencia clínica muestra que mantiene su efectividad por videollamada. Se utilizan adaptaciones específicas para la estimulación bilateral —el elemento central de la técnica— que funcionan perfectamente a través de la pantalla. Es importante contar con un espacio tranquilo y privado durante la sesión.
No siempre es fácil identificarlo. Algunas señales frecuentes son: reacciones emocionales intensas ante situaciones que no parecen justificarlas, dificultad para confiar en los demás, sensación de alerta constante, recuerdos intrusivos, evitación de ciertos lugares o situaciones, o patrones relacionales que se repiten una y otra vez. Si te identificas con alguna de estas señales, una primera consulta puede ayudarte a valorarlo.
El apego es el sistema que desarrollamos desde bebés para vincularnos con nuestras figuras de cuidado. La forma en que ese apego se configuró en la infancia influye directamente en cómo nos relacionamos de adultos: en la pareja, con los amigos, en el trabajo y con nosotros mismos. Trabajar el apego en terapia permite entender y transformar patrones relacionales que se repiten de forma automática y que muchas veces generan sufrimiento.
El trabajo con trauma y apego suele requerir un proceso de profundidad media-alta. No es un trabajo de pocas sesiones, porque implica construir primero un vínculo terapéutico seguro antes de abordar el material más sensible. Dicho esto, muchas personas notan cambios significativos relativamente pronto, aunque el proceso completo lleve más tiempo. Siempre trabajamos con objetivos claros y revisamos el avance de forma periódica.
Depende del tipo y la intensidad de la crisis. En algunos casos, es necesario estabilizar primero antes de abordar el trabajo traumático más profundo. La primera sesión sirve precisamente para valorar en qué momento estás y cuál es el mejor punto de partida. Si hay una crisis activa, el primer objetivo siempre será acompañarte a recuperar la estabilidad emocional.
Cada sesión tiene un coste de 65 € y una duración de 55 minutos. Se realizan por videollamada, y la frecuencia se ajusta a las necesidades de cada persona y al momento del proceso terapéutico.